Tras la entrega del informe final de la Comisión de la Verdad, nuestra nación se encuentra comprometida con la construcción de paz. En esta búsqueda permanente por la no repetición de los hechos de crueldad y guerra, la difusión  y socialización de la verdad en torno al conflicto, surgen espacios para la formación y presentación pública como lo es“ Que la verdad sea dicha” una comunidad de prácticas pedagógicas por la verdad, la memoria y la no repetición.  

Este espacio es fiel muestra del compromiso por el cumplimiento de las recomendaciones generadas por la Comisión de la Verdad al Estado Colombiano en pro de la reparación de las víctimas. El evento que será de entrada libre, se llevará a cabo el viernes 29 de julio en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá.

El encuentro contará con la participación de los líderes de cada macro territorialidad que trabajaron con la comunidad de prácticas, durante los últimos años. Además la Asociación Colombiana de Historiadores tendrá como representante del Capítulo Santander a la profesora Angélica María Díaz, historiadora de la Universidad Industrial de Santander, Magíster en Historia de la Universidad de Los Andes y autora del libro “las hijas mimadas del periodismo santandereano” (1900-1950).

Una obra que es una valiosa mirada a las revistas de letras en Bucaramanga, donde se reconoce un aspecto poco destacado del comportamiento de un pueblo, su gusto, no por las armas, sino por las letras. Además de destacar su labor como historiadora por más de 17 años en el campo del arte, la historia y recuperación del patrimonio. 

Por estas razones, la profesora Angélica Díaz fue elegida como líder de la macro territorialidad de Santander por la comunidad de prácticas pedagógicas de la Comisión de la Verdad. Para lograr abrir espacios de conversación y reflexión,  donde se socializarán los hallazgos y las recomendaciones del Informe Final. 

El evento destacará el trabajo enfocado en la macro territorialidad, considerada como una visión sobre los territorios rurales y sus habitantes que han estado rezagados con respecto a los territorios urbanos en términos de desarrollo humano. Este desarrollo de los territorios locales y regionales, en un contexto condicionado por la guerra, el modelo de desarrollo capitalista, generador de riqueza, desigualdad social y violencia. 

Desde esta perspectiva, se destaca el concepto de territorio y la necesidad por el desarrollo territorial para el mejoramiento de las condiciones, basada en  la equidad, la diversidad cultural, y los derechos humanos, en apoyo al monitoreo y seguimiento de la Comisión de la Verdad, en pro de la construcción de la paz.